Mientras algunos de los voluntarios trabajábamos en la clasificación de ropa y se programaba la actividad de venta solidaria para el domingo 21, nos percatamos de que íbamos a necesitar bolsas para esta actividad. Cómo ya era sábado en la tarde era difícil encontrar alguna tienda donde comprarlas. Una de nuestras voluntarias, Paula, se encontraba en el Mall y le dimos la misión de conseguir bolsas.
Tal vez motivada por la excesiva publicidad de Falabella, quien pregona por cuanto medio de comunicación existe su solidaridad con los damnificados por el terremoto, fue el primer lugar donde se dirigió. En la medida que hemos podido, hemos entregado una credencial a nuestros voluntarios, que si bien es bastante rústica, tiene destacado la dirección de la web, que el respaldo de nuestras gestiones ante quienes no están en terreno. Paula se identificó y explicó quién era y para qué necesitaba las bolsas. La respuesta que recibió la dejó atónita. Que las bolsas venían contadas, pero la cajera le sugirió que hablara con el gerente, Eugenio Candia. Este señor le indició que las bolsas cuentan con un stock de acuerdo a las ventas que para poder “regalarlas” la agrupación debe contar con personalidad jurídica, porque ellos tienen que justificar, independiente de que las bolsas sean de campañas anteriores y ya no vayan a ser usadas. Plop. Sólo eran unas bolsas plásticas que tienen un costo marginal.
Desilusionada y frustrada le costó retomar el ánimo de enfrentar de nuevo la posibilidad de una negativa, pero aun así se dirigió a Santa Isabel.
Acá la respuesta fue inmediatamente favorable, y no suficiente con eso le ofrecieron que si tenían otra necesidad mayor los contactáramos. ¿Políticas de empresa?, ¿Burocracia de funcionarios versus funcionarios más empáticos o solidarios?... Saque usted sus propias conclusiones.
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es cierto una lastima lo que les paso con falabella, la verdad esa tienda a mi en lo personal igualmente me ha causado problemas, yo soy un habitante de un sector afectado como lo es las salinas, mi casa se inundo obviamente perdiendo muchos enseres, a ir a comprar electrodomésticos a falabella como por ser el refrigerador, estos se dieron el lujo de negarme el despacho a talcahuano, ya habiendo pasado alrededor de 3 semanas luego del terremoto, aludiendo que a talcachuano no haría ningún despacho ya que esa zona era insalubre y ademas se mofaron diciendo si mi casa aun tenia agua en su interior y que por allá no pasaban ni las micros, a lo cual reclamamos diciendo que con eso nos obligaban a comprar en otra parte a lo cual el gerente de ventas nos dijo tajantemente hagan lo que quieran. contrariamente luego de ese mal rato fuimos a paris, y al igual que en el caso anterior con santa isabel ellos atendieron super bien, no haciendose ningún problema tanto para la venta como para los ...